¿Cómo se sellan las Criollas?
Los Pendientes de aro son piezas de joyería atemporales. Fáciles de llevar, ocupan un lugar en cualquier joyero, tanto de hombre como de mujer. Disponibles en varios tamaños, materiales y estilos, estos pendientes de aro son perfectos para cualquier ocasión.
Los Pendientes de aro pueden sujetarse a la oreja de diversas maneras, ofreciendo comodidad y seguridad para adaptarse a las preferencias de cada uno:
- Con un émbolo cuando los Pendientes de aro están abiertos, para garantizar un ajuste discreto y fiable.
- Con un cierre abatible consistente en una pequeña barra de clip, perfecto para el uso diario.
- Con un cierre invisible consistente en una pequeña barra que se inserta en el cuerpo de la hebilla, creando la ilusión de un aro continuo sin interrupción visible.
Sin embargo, con el tiempo, el mecanismo de cierre, sobre todo en los cierres invisibles, puede perder su eficacia. No es infrecuente que los vástagos de los Pendientes de aro se desajusten, dificultando su cierre y su uso. Como resultado, los pendientes dejan de estar seguros y corre el riesgo de perderlos. Afortunadamente, este problema tiene fácil solución. La solución consiste en reajustar el vástago utilizando unos alicates redondos, para volver a colocarlo correctamente en el eje (como se explica en los pasos siguientes).
Para evitar que el vástago vuelva a desajustarse, guarde sus Pendientes de aro en una caja aparte, protegidos de golpes y roces. Así prolongará la vida de sus joyas y las mantendrá en perfecto estado para cualquier ocasión.


