
Vamos a empezar por el primer collar, es decir, el de cuentas de Rocalla. Para ello, corta un trozo de hilo lo suficientemente largo; en este caso, he utilizado 50 cm para tener un poco de margen.
A continuación, coge una cuenta para aplastar, enhebrala y vuelve a pasar el hilo en la misma dirección para formar un lazo. Aplástala.


















