
Elige un recipiente lo bastante resistente para contener la mezcla de hormigón y lo bastante fino para poder cortarlo con un bisturí. Con el bisturí, haz un agujero en el fondo del recipiente para que pase el cable eléctrico. Coge un trozo de cartón, coloca el casquillo de la bombilla debajo y luego corta alrededor para hacer un círculo del mismo diámetro.


















