Para el macramé de pared o las plantas colgantes, elige cuentas de madera grandes (20 mm, 25 mm o 30 mm). El criterio más importante es el tamaño del orificio: elige cuentas con un orificio grande para poder pasarlas fácilmente por tus cordones de algodón trenzado de 3 mm o 5 mm, a veces de doble grosor.
Sí, ¡esa es la gracia de la madera en bruto! Puedes personalizarlas con pintura acrílica, témpera o rotuladores tipo Posca. Si la cuenta está destinada a decorar, aplica un barniz de acabado para proteger el color. Para un juguete infantil, asegúrate de que la pintura que utilizas no es tóxica y cumple la normativa vigente.
La madera es porosa, por lo que hay que evitar el contacto prolongado con el agua, que podría hinchar o deformar la pulsera o el collar.
Las posibilidades son infinitas. He aquí algunas ideas creativas:
A la madera no le gusta el agua, así que nunca sumerja sus cuentas. Basta con limpiarlas con un paño suave ligeramente humedecido con agua tibia, sin utilizar productos químicos agresivos, y secarlas inmediatamente. En el caso de las cuentas de madera en bruto, puede nutrirlas de vez en cuando con un poco de aceite vegetal (de coco o de oliva) o cera de abeja para reavivar su brillo natural.