




Una cuenta de cerámica es una cuenta moldeada a partir de arcilla, que se seca y luego se cuece, y que a menudo se recubre con una capa de color aplicada antes de una segunda cocción, lo que le da su aspecto final brillante o mate.
Una vez cocidas, son resistentes, pero siguen siendo más sensibles a los golpes fuertes que el cristal o el metal. Se recomienda manipularlas con cuidado durante el montaje para preservar su acabado.
Basta con limpiarlos con un paño suave y seco, evitando los golpes, la humedad prolongada y el contacto con productos químicos o cosméticos que puedan estropear su acabado.
Combinan especialmente bien con cuentas de madera, piedras naturales o fornituras de metal dorado, para crear joyas de estilo natural, bohemio o veraniego.