



Los dijes se fabrican con un anillo cerrado o abierto: basta con abrir ligeramente el anillo con unos alicates planos, deslizar el dije por la cadena o el anillo de tu pulsera y, a continuación, volver a cerrar el anillo con cuidado para evitar que se suelte.
Sí, siempre y cuando se tomen algunas precauciones sencillas: evitar el contacto con el agua, los perfumes y las cremas, y quitarse la joya antes de ducharse o practicar deporte, para conservar el brillo del chapado el mayor tiempo posible.