







Las joyas de perlas Swarovski se conservan bien si se evita el contacto prolongado con agua, perfumes y productos químicos. Recomendamos guardarlas en una bolsa o caja cerrada para evitar arañazos. Para limpiarlas, basta con pasarles un paño suave y seco para devolverles su brillo original.
El número de perlas de Swarovski que necesita depende del diámetro que elija y de la longitud de su pulsera. Para una pulsera estándar de 18 cm, necesitará unas 45 perlas de 4 mm, 30 perlas de 6 mm o 22 perlas de 8 mm. Para una pulsera tejida o un modelo de varias vueltas, multiplique estas cantidades según el número de vueltas.