No, ésta es una de las confusiones más comunes. El metal rodiado es un metal base (latón o aleación) recubierto con un acabado de color rodio, que imita su aspecto sin contener rodio.
Como cualquier acabado superficial, puede deteriorarse en puntos de alta fricción (el interior de un anillo, la zona de contacto de una pulsera) con un uso intensivo.