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El baño de oro mantiene su brillo durante mucho tiempo con unos cuidados sencillos. Limpie sus creaciones regularmente con un paño suave de microfibra. Evite el contacto con perfumes, transpiración excesiva y productos químicos. Guarde sus joyas en plano, al abrigo de la humedad.
No, no es aconsejable ducharse con el chapado en oro. El agua, el jabón y la humedad aceleran la oxidación del chapado. Quítese las joyas antes de ducharse, hacer deporte, nadar o realizar cualquier actividad que implique agua.
No existe un sello de garantía para el chapado en oro, pero la legislación francesa exige un grosor de chapado de 3 micras de oro para reconocer el chapado en oro.