Con metales: la plata realza los tonos fríos (cuarzo ahumado, cuarzo rosa pálido), mientras que el oro y el latón dorado calientan los tonos cálidos (cuarzo amarillo, cuarzo naranja, cuarzo fresa, cuarzo rutilado dorado).
Con otras piedras naturales: crea gradaciones cromáticas combinando varias piezas de cuarzo (rosa + fresa para un camafeo de rosas) o contrastes (cuarzo ahumado + cuarzo rosa para sofisticación + suavidad, cuarzo verde + cuarzo naranja para un dúo complementario).
Con perlas: las perlas de agua dulce aportan suavidad y luminosidad a las creaciones de cuarzo, especialmente armoniosas con el cuarzo rosa o el cuarzo fresa para un estilo ultrafemenino.
Con materiales naturales: la madera clara, el cuero, el algodón y el lino subrayan la autenticidad de las piedras de cuarzo para un estilo natural y bohemio. El cuarzo ahumado combina especialmente bien con la madera oscura.
¿Cómo se conservan las joyas de cuarzo?
Limpieza periódica: pase sus joyas de cuarzo por agua tibia con un jabón suave y séquelas después con un paño suave. El cuarzo tolera bien el agua, a diferencia de algunas piedras porosas. Para los cuarzos ahumados o coloreados delicados, basta con secarlos con un paño.
Almacenamiento: guarde sus joyas separadas en bolsitas de tela para evitar arañazos entre las piezas. El cuarzo, aunque duro, puede rayar otras piedras más blandas.
Protección: aunque resistente con su dureza de 7, el cuarzo puede agrietarse o astillarse si se golpea violentamente contra una superficie dura. Quítese las joyas cuando realice actividades físicas extenuantes o trabajos manuales.