El vocabulario de la joyería y la orfebrería a veces puede resultar bastante confuso, sobre todo cuando se es novato (o no, de hecho, cada día se aprende algo nuevo). Pero que no cunda el pánico, ¡nosotros se lo explicamos todo!

¿Qué es PVD?
Estas tres letras significan Deposición Física de Vapor. Este acrónimo se refiere a un método de metalización que utiliza la deposición física de vapor por pulverización.
Existen varias técnicas específicas para aplicar el galvanizado PVD:
- Deposición al vapor: Este método también se conoce como "evaporación al vacío". Consiste en depositar al vacío una capa fina y uniforme de metal sobre un producto utilizando vapor. Este proceso permite controlar con precisión el grosor del revestimiento.
- Pulverización catódica: se pulverizan partículas microscópicas sobre un objeto para cubrirlo con una nueva capa. Estas partículas son atraídas por una pieza de joyería, formando una capa muy fina y uniforme. Esta técnica es famosa por su capacidad de producir revestimientos muy adherentes y uniformes sobre una amplia gama de materiales.
- ionización o asistencia por haz de iones: en lugar de utilizar partículas simples, se utilizan iones (átomos con un pequeño impulso eléctrico) para "bombardear" la superficie de la joya. Este bombardeo hace dos cosas: compacta y alisa el revestimiento para que sea más sólido y se adhiera mejor, y elimina las pequeñas imperfecciones para que el revestimiento sea lo más perfecto posible. La asistencia por haces de iones densifica el revestimiento, mejora la adherencia y reduce los defectos bombardeando el sustrato con iones durante el proceso de deposición.
Muchos metales pueden depositarse mediante PVD (de hecho, prácticamente todos los elementos de la tabla periódica en estado sólido). Normalmente, el titanio y el cromo se utilizan como metales base por sus propiedades de alta resistencia a la corrosión. A continuación, se recubren con una capa de metal precioso, como el oro, o de aleaciones metálicas. Todo ello en forma de vapor.
Muy utilizado en la industria y la relojería, este proceso se emplea cada vez más en joyería.
¿Qué metales pueden recubrirse con PVD?
El PVD puede aplicarse a diversos metales y aleaciones que soportan la presión. Pero es especialmente interesante para el acero inoxidable. Gracias a la metalización PVD, podemos ofrecerle acero inoxidable chapado en oro. El fabricante no comunica el grosor de este revestimiento en los productos de acero inoxidable que vendemos. Puede variar de 0,01 a varias micras.
En el caso de una base de acero, el revestimiento aplicado es de nitruro de titanio (TiN). El tono dorado permanece estable: no se descascarilla y, aunque puede aclararse ligeramente, conserva su aspecto dorado sin tender a plateado.
Sobre una base de cobre, latón o zamac, el PVD es menos atractivo, ya que requeriría una imprimación para que se adhiriera el revestimiento de PVD, lo que supondría un coste adicional.




¿Cómo funciona el PVD?
Todo sucede en una cámara de vacío, una especie de máquina metálica herméticamente cerrada. Dentro de esta cámara hay un carrusel en el que se montan bastidores para colgar los artículos que se van a recubrir.
Una vez colgados los objetos, se vuelve a cerrar la cámara y se vacía prácticamente todo el aire para alcanzar una presión de una cienmillonésima parte de la presión atmosférica y evitar la presencia de impurezas. A continuación comienza la fase de deposición: el gas de proceso se libera a través de las paredes laterales de la cámara. El carrusel gira regularmente, recubriendo y extendiendo un depósito uniforme sobre los productos. Una vez finalizada la operación, se retiran los bastidores y, a continuación, los artículos.
¿Cuáles son las ventajas del PVD?
- Se pueden obtener multitud de colores. El proceso de pulverización catódica permite obtener diferentes tonalidades, en función de los gases reactivos y de las distintas temperaturas utilizadas.
- El metalizado iónico es un proceso limpio y respetuoso con el medio ambiente. Es más respetuoso con el medio ambiente que la galvanoplastia. A diferencia del proceso electrolítico, el proceso de revestimiento PVD no es tóxico. No requiere baños, ni productos químicos, ni consumo de agua, ni emisiones de gases u otras emisiones.
- El producto se vuelve más resistente. Las propiedades del producto no se ven perjudicadas. Al contrario. Su longevidad y resistencia aumentan gracias al nitruro de titanio, que es un compuesto metálico duro y resistente a la corrosión. El PVD es mucho más resistente que la galvanoplastia convencional, aunque es más caro.
Un breve recordatorio: ¿qué es la galvanoplastia? A veces mal llamado galvanización, la galvanoplastia es un método de revestimiento por electrólisis. Este método utiliza una corriente eléctrica que pasa a través de un baño líquido para recubrir un objeto metálico con una fina capa de metal precioso o aleación metálica.