Corta dos láminas de papel con efecto 3D; en cada una, recorta solo unos centímetros por un lado para que los motivos del borde no queden ligeramente aplastados. Coloca las dos tiras una al lado de la otra, asegurándote de que la unión quede bien colocada para no perder el efecto 3D. En este caso, se ha dado la vuelta a una de las tiras para que los rombos del mismo color queden uno frente al otro.
Coloca las tiras sobre masa negra pasada por la máquina de masa en el grosor máximo. Cubre los dibujos con papel de horno y, con un rodillo, realiza pequeños movimientos circulares para difuminar la unión.












