Nuestros dijes chapados en oro de 3 micras incluyen más de 180 formas para personalizar pulseras, collares y pendientes: animales marinos, corazones, letras del alfabeto, signos del zodíaco o formas martilladas y con textura. Quedan igual de bien en creaciones minimalistas que en joyas personalizadas para regalar.






















































El chapado en oro de 3 micras es un acabado muy apreciado en la creación de joyas: ofrece el cálido brillo del oro a un precio asequible, al tiempo que cumple con la normativa francesa, que exige un espesor mínimo de 3 micras de oro para poder llevar esta denominación. Nuestros dijes están diseñados sobre esta base, con una aleación de latón recubierta de oro de 12 a 18 quilates mediante un proceso electrolítico, lo que garantiza brillo y durabilidad.
Nuestra selección de dijes chapados en oro abarca todos los estilos de diseño:
Estos dijes se fijan fácilmente gracias a su anilla (cerrada o abierta) en cadenas chapadas en oro o pulseras de malla chapadas en oro. Para un llavero o una joya personalizada con varios dijes, piensa en combinar varias formas de un mismo tema (por ejemplo, el tema marino) para conseguir un resultado armonioso.
Si dudas entre varios acabados dorados para tus creaciones, ten en cuenta que el chapado en oro se distingue del «gold filled» (oro laminado), más grueso y, por lo tanto, más resistente al roce, así como del simple dorado, cuya capa de oro es notablemente más fina. El chapado en oro de 3 micras ofrece un buen equilibrio entre brillo, durabilidad y precio para las joyas de uso diario.
Para conservar el brillo de tus dijes chapados en oro, evita el contacto prolongado con el agua (especialmente el agua de mar, que es muy corrosiva), los perfumes y las lociones. Guarda tus creaciones en un lugar seco, protegidas de la luz directa, a ser posible en una caja o en una bolsita individual.
Los dijes se fabrican con un anillo cerrado o abierto: basta con abrir ligeramente el anillo con unos alicates planos, deslizar el dije por la cadena o el anillo de tu pulsera y, a continuación, volver a cerrar el anillo con cuidado para evitar que se suelte.
Sí, siempre y cuando se tomen algunas precauciones sencillas: evitar el contacto con el agua, los perfumes y las cremas, y quitarse la joya antes de ducharse o practicar deporte, para conservar el brillo del chapado el mayor tiempo posible.