
La malaquita es una piedra natural de color verde intenso y dibujos únicos. Extraída principalmente en Australia, Brasil y la República Democrática del Congo, es apreciada en joyería por su atractivo estético y su suavidad, con una dureza de 3,5 a 4 en la escala de Mohs. Ideal para diversas creaciones, combina armoniosamente con joyas de oro o plata.
La malaquita es una piedra natural muy estética. En joyería, se aprecia por su color verde, intenso y brillante, que va del verde pálido al verde oscuro, sobre el que se dibujan anillos, cintas y franjas claras, oscuras y casi negras. Descubre nuestras cuentas y nuestros componentes para joyería de malaquita e inspírate con nuestros tutoriales de joyería con piedras preciosas para crear pendientes, collares, pulseras e incluso tobilleras.
El nombre «malaquita» tiene varios orígenes.
Una de las fuentes sugiere que esta piedra preciosa debe su nombre al latín «malachites», que significa «a través», y al griego «malakhê», que significa malva. El color de la piedra se asemeja especialmente al de las hojas de la malva.
Otra hipótesis explica el origen de su nombre a partir de la palabra griega «malakos», que puede traducirse como «suavidad», debido a la fragilidad y a la sensibilidad de la piedra al calor.
La malaquita es una piedra preciosa conocida y apreciada desde hace muchos siglos.
En el Antiguo Egipto, esta gema se asociaba con Thouéris, la diosa hipopótamo protectora de la maternidad, y se creía que protegía a las mujeres embarazadas. También era símbolo de renacimiento y de juventud eterna.
En la Antigua Grecia, el templo dedicado a Artemisa, la diosa de la caza y la naturaleza salvaje, estaba decorado con objetos y adornos con incrustaciones de malaquita.
Desde la Antigüedad, esta piedra se ha utilizado a menudo como talismán para combatir el mal de ojo, las tragedias y las energías negativas.
Los romanos creían que la malaquita podía protegerles contra los rayos.
Los soldados griegos la llevaban en la muñeca o alrededor del cuello para evitar lesiones en los campos de batalla.
Durante la Edad Media, se le atribuía el poder de ahuyentar el mal de ojo y proteger a los niños contra las enfermedades infantiles.
En la Antigüedad, se le dio un uso totalmente diferente. Se reducía a polvo para servir como pigmento verde (color verde montaña) en diversas pinturas iconográficas.
Los rusos la aprecian desde hace siglos como piedra decorativa, como se puede ver en la catedral de San Isaac de San Petersburgo.
Esta piedra verde, de gran belleza estética, es una piedra blanda. Tiene una dureza de 3,5 a 4 en la escala de Mohs y una densidad de 3,60 a 4,05.
Está compuesta principalmente por carbonato de cobre y se forma de forma natural en las minas de cobre. En ocasiones, puede contener otros minerales como la azurita. La piedra adquiere un color que es a la vez azul y verde, y en ese caso se habla deazurita-malaquita.
Esta piedra semipreciosa es muy apreciada por su color verde, que va del verde pálido al verde oscuro. Cuando se pule, en su superficie se dibujan anillos, cintas y bandas claras, oscuras, casi negras, que resaltan su color intenso y brillante.
Es una piedra opaca a translúcida, con un brillo vítreo que tiende a lo sedoso.
Los principales yacimientos se encuentran en Australia, Brasil, Chile, el Congo, Estados Unidos, Francia, Italia, Israel, Zambia, Rodesia, Rusia y Zaire.
Los litoterapeutas atribuyen numerosas propiedades a esta piedra de color verde. Es una piedra que infunde tranquilidad, ya que, según se dice, reduce el estrés y aporta confianza en uno mismo. Con sus efectos apaciguantes y calmantes, se cree que proporciona paz interior.
También facilitaría la persuasión, al permitir un discurso claro y sereno.
La malaquita actúa principalmente sobre el chakra del corazón (cuarto chakra). Serviría, por tanto, para restablecer el equilibrio del alma, desarrollando las energías positivas y absorbiendo las ondas negativas y contaminantes. Favorecería el cambio y mejoraría las relaciones con los demás.
En litoterapia, se dice que llevar una malaquita en forma de collar o pulsera permite equilibrar el chakra sacro (segundo chakra).
Existen varios métodos para purificar una malaquita:
Una vez purificada, puedes recargarla a la luz del sol o de la luna durante unas horas. Si eliges la luz del sol, opta por un momento en el que los rayos no sean demasiado intensos, ya que la malaquita es sensible al calor.
Para potenciar esta técnica, puedes colocar tu piedra de malaquita sobre un montón de cuarzo, sobre cristal de roca o sobre una amatista.
Queda igual de bien en joyas doradas que en plateadas. Por eso, puedes realzarla tanto con monturas deoro de ley (Gold-Filled) como con chapado en oro, para conseguir un efecto lujoso y cautivador. Pero también puedes combinar joyas de malaquita con monturas de plata 925 o de acero inoxidable para un estilo más discreto, pero igual de refinado.
En litoterapia, se recomienda combinar ciertas piedras entre sí para potenciar sus beneficios. Sin embargo, la malaquita posee una energía demasiado fuerte. Por lo tanto, debe llevarse sola, ya que podría anular las propiedades de las demás piedras.
Si simplemente buscas un bonito efecto o una bonita armonía de colores, combina tu malaquita con las piedras que más te gusten.











































































































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