Instala Perles & Co en tu pantalla de inicio: pulsa el botón Compartir de Safari y luego «Añadir a pantalla de inicio».
Instala Perles & Co en tu pantalla de inicio para un acceso rápido y estar al día en tiempo real.
Activa las notificaciones para seguir tus pedidos y no perderte nuestras novedades.
Cree anillos, collares, pulseras y pendientes con nuestra selección de dijes, tazas, entrepiezas, colgantes, cuentas y tubos de acero inoxidable. ¡Es el componente perfecto para creaciones resistentes, únicas, personalizadas y a la moda!


























































































































































































































Quizá te preguntes qué es el acero inoxidable. Se trata de un metal muy extendido en numerosos ámbitos de la vida cotidiana y profesional. Se trata de una aleación de hierro, cromo, níquel y carbono. Presenta numerosas ventajas, entre ellas que es inalterable y no irrita la piel, salvo en casos muy excepcionales.
¡El acero inoxidable suele ser la estrella de las joyas de verano! ¿Por qué? Porque es resistente al agua, sobre todo el acero inoxidable 316L, que puedes llevar sin ningún riesgo cuando te bañas en verano.
¡Pero eso no es todo! El acero inoxidable está ganando cada vez más terreno en el mundo de la joyería DIY, ya que es resistente, duradero y bastante asequible.
¡Y además, también está disponible en dorado!
Consejo de experto: para un acabado dorado realmente duradero y resistente, opta por elacero inoxidable dorado con recubrimiento PVD. Gracias a este método de metalización mediante deposición física de vapor por pulverización, el tono dorado se mantiene estable: no se descascarilla y, aunque puede aclararse ligeramente, conserva su aspecto dorado sin tender al plateado.
Gracias a su versatilidad, el acero inoxidable se adapta a todas las ideas creativas:
Para ayudarte a crear joyas de última tendencia, no te pierdas nuestros accesorios de joyería de acero inoxidable y nuestras cadenas de acero inoxidable, y crea joyas originales.
No todos los aceros son iguales. Los más utilizados son el 304 (resistente, económico) y el 304L (bajo contenido en carbono, mayor resistencia a la corrosión), así como el 316 y el 316L, conocidos como «acero inoxidable marino», que contienen molibdeno para resistir el cloro y el agua salada sin deteriorarse. El 316L, en particular, es el más recomendado para pieles sensibles y piercings cicatrizados.
En el aspecto técnico, podrás descubrir las características del acero inoxidable, consejos para limpiar tus joyas de acero inoxidable o explicaciones sobre el recubrimiento PVD.
Aquí tienes algunas ideas que podrían servirte de inspiración:
Existen varios tipos de acero inoxidable que se utilizan en joyería: 304, 316, 201, 303, etc. Entre los más utilizados en joyería se encuentran el acero 304 y 304L, así como el 316 y el 316L.
Cada uno tiene sus propias características y ventajas. Estas son las principales:
Los aceros seguidos de la letra «L» son las versiones «Low Carbon» (bajo en carbono) de aquellos que no llevan esa «L». En otras palabras, el acero 304L es una versión del acero 304 con un menor contenido en carbono; lo mismo ocurre con el acero inoxidable 316L y el 316, y así sucesivamente.
Sí, las joyas de acero inoxidable son hipoalergénicas, sobre todo las fabricadas con acero 316L. Este tipo de acero contiene muy poco níquel (y libera muy poco), lo que reduce considerablemente el riesgo de reacciones alérgicas.
Los aceros 304 y 304L también son muy bien tolerados por la piel, por lo que se utilizan mucho en joyería. El acero 430, por su parte, no contiene níquel y, por lo tanto, es hipoalergénico de forma natural, pero es menos resistente a la corrosión.
Para las pieles sensibles o las personas alérgicas al níquel, es recomendable optar por joyas de acero inoxidable 316L o 430, que suelen utilizarse para pendientes, pulseras o collares.
La respuesta depende principalmente de la calidad del acero inoxidable utilizado en tu joya. En general, puedes ducharte o bañarte con tus joyas de acero inoxidable sin riesgo de que se estropeen.
Sin embargo, algunos tipos de acero inoxidable son sensibles al cloro de las piscinas, que puede dañar la fina capa protectora de cromo y provocar un desgaste prematuro. Por lo tanto, se recomienda evitar los baños prolongados en la piscina con joyas de acero inoxidable de baja calidad.
En cuanto al mar, es preferible quitarse las joyas antes de bañarse, ya que el agua salada puede opacar la superficie y favorecer la corrosión.
Para una mayor resistencia al agua clorada y salada, opta por joyas de acero inoxidable 316 o 316L, también denominados aceros inoxidables marinos, que contienen molibdeno y ofrecen una protección óptima contra la corrosión.
El acero inoxidable está diseñado para resistir la oxidación. En general, en condiciones normales de uso, el óxido de cromo que contiene el acero inoxidable (sea cual sea su tipo) forma una película de óxido transparente sobre el metal que evita la oxidación (incluso si el metal ha sufrido un golpe, la barrera protectora se vuelve a formar).
Sin embargo, no todos los aceros inoxidables son iguales: algunos, como el acero 201, son menos resistentes y pueden oxidarse si se exponen durante mucho tiempo a la humedad, al cloro o al agua salada. Por el contrario, el acero inoxidable 316L ofrece una excelente resistencia a la oxidación, incluso en entornos húmedos, salinos y agresivos.
Para garantizar la durabilidad de tus joyas de acero inoxidable, se recomienda limpiarlas con regularidad y evitar la exposición prolongada a productos agresivos como el cloro, el agua de mar o determinados productos de limpieza.